La visita de Liszt a Barcelona

Barcelona, una ciudad importante

La historia de Barcelona está llena de acontecimientos importantes en el mundo cultural. Sólo con investigar un poco por las hemerotecas, nos damos cuenta de la vida musical tan rica que ha tenido la ciudad condal. Muchas personalidades del mundo de la clásica nos han visitado, y hoy queremos explicar la visita del gran pianista Franz Liszt en 1845. 

Un gran fan de Beethoven

Liszt era un enamorado de la música de Beethoven. Son famosos los arreglos que realizó el pianista de las 9 sinfonías. Una labor que le llevó varias décadas de trabajo. En la actualidad muchos intérpretes se han atrevido a tocar estas partituras tan complejas y virtuosas. Una de ellas es la pianista Miriam Gómez Morán en el concierto dedicado a estas obras que se ofreció en la Fundación Juan March de Madrid. 

Tanto era el interés y la devoción de Liszt por Beethoven que cuando se celebró el 75 aniversario de su nacimiento, el pianista organizó un festival de conciertos en Bonn. En aquella primera edición, acudieron a rendirle homenaje músicos como Louis Spohr o Hector Berlioz. Desde aquel año 1845 se sigue celebrando el festival en la ciudad natal de Beethoven.

La gira hispanoportuguesa

Junto con el BeethovenFest se inauguró una estatua del compositor, promovida por el mismo Liszt. Para poder sufragar los gastos de su construcción, el pianista pensó en hacer una gira para recaudar fondos. Ahí es cuando entra en juego su idea de visitar España y Portugal en un viaje que aprovechó al máximo.

Seis meses fueron los que Liszt pasó en Portugal y España. Entre octubre de 1844 hasta abril de 1845. La gira empezó en Madrid, donde tuvo la oportunidad de conocer a la reina Isabel II y de relacionarse con personalidades de la alta sociedad de la corte. Continuó la tourné por algunas ciudades de Andalucía y posteriormente llegó a Lisboa. Después de su estancia en la capital de Portugal, Liszt cambio de medio de transporte y se embarcó por mar rumbo a Gibraltar. También visitó Málaga y llegó hasta Valencia para ofrecer tres conciertos en el Teatro Principal.

El último punto de la gira fue Barcelona. Llegó el 4 de abril de 1845 y en la ciudad ofreció seis conciertos. Tres en la Sociedad Filarmónica y otros tres en el desaparecido Teatre Nou. En otro artículo hemos explicado la historia de este teatro ubicado en la Plaza Real.

Lisztomanía, el fervor del público por un rock star

La repercusión del pianista en aquella época se puede comparar con cualquiera de las visitas de una gran estrella del rock en la actualidad. La lisztomanía estaba en su máximo esplendor y tuvo que ofrecer más conciertos de los previstos en Barcelona. Este fenómeno hizo llenar las salas de conciertos de público ansioso por escuchar al que se consideraba el mejor pianista del mundo. Los precios de las entradas no eran precisamente baratos, oscilaban entre los 6 y los 12 reales.  

El Hotel Oriente, su casa en Barcelona

Durante su estancia en la ciudad, Franz Liszt se hospedó en el reconocido Hotel Oriente, ubicado en las Ramblas. En la actualidad se conserva la fachada original y continúa siendo un hotel. En su casa de Barcelona le visitaban numerosos pianistas y algunos consiguieron entrar para tocar el piano delante de él y recibir una clase magistral. Según las noticias de la prensa de la época, Liszt quedó gratamente sorprendido de las interpretaciones que pudo escuchar. 

¿Y qué tocaba en sus conciertos?

Contrariamente a lo que podríamos pensar, Liszt no centraba su programa en obras suyas o, mejor dicho, no en obras totalmente creadas por él. Lo que triunfaba y tenía éxito en el momento era interpretar arreglos de las grandes óperas que se escuchaban en los Teatros. Entre las obras que se pudieron escuchar en Barcelona se encuentran la Obertura de Guillem Tell, una Gran Fantasía sobre motivos de La Sonámbula o las Variaciones de bravura sobre un motivo de los Puritanos. Además, contó con la colaboración de cantantes. 

La guinda del pastel era el juego que se marcaba con el público. Liszt pedía a los asistentes que le dieran algunos temas para luego improvisar desde el piano. Una de las melodías que le propusieron fue El Gegant del Pi. Durante unos minutos, transformó una canción tradicional infantil en otra historia.

Así que, Liszt, el mejor pianista del mundo tocó El Gegant del Pi en Barcelona.