La Casa Batlló es una de las obras más representativas del modernismo catalán y uno de los edificios más admirados de Barcelona. Situada en el Passeig de Gràcia, esta creación de Antoni Gaudí destaca por su fachada ondulante y colorista, inspirada en formas naturales. Construida inicialmente en 1877 por Emilio Sala Cortés, fue reformada por Gaudí entre 1904 y 1906 por encargo de Josep Batlló, quien concedió al arquitecto plena libertad creativa para transformar el edificio en una pieza única dentro del paisaje urbano barcelonés.
Esta joya arquitectónica no solo atrae la atención por su singularidad formal, sino también por su capacidad de reinventarse. En los últimos años se ha convertido en un referente en la intersección entre arte, patrimonio y tecnología gracias a los espectáculos de mapping que proyectan imágenes en movimiento sobre su fachada. Estas creaciones digitales permiten redescubrir el edificio desde una perspectiva contemporánea, estableciendo un diálogo entre el legado de Gaudí y las tendencias artísticas actuales.
La Casa Batlló en el siglo XXI
El legado de Gaudí se ha mantenido vivo gracias a la capacidad de reinterpretación de su obra. La Casa Batlló ha sido históricamente un símbolo del modernismo, pero en los últimos años ha adoptado nuevos lenguajes artísticos para conectar con el público actual. El mapping se ha convertido en una herramienta clave en esta transformación, incorporando elementos de luz, movimiento e interactividad para dotar al edificio de una nueva dimensión expresiva.
Este tipo de instalaciones permite explicar la historia del edificio desde una perspectiva diferente, utilizando la tecnología como medio para amplificar su narrativa. Además de poner en valor el patrimonio, estas proyecciones fomentan un diálogo entre tradición e innovación, ofreciendo una experiencia inmersiva que acerca la arquitectura de Gaudí a nuevas generaciones.
El arte digital toma el Passeig de Gràcia
Cada año, la Casa Batlló se convierte en un lienzo sobre el cual artistas internacionales proyectan su visión a través de espectáculos de mapping. Estas intervenciones lumínicas han consolidado el edificio como un punto de encuentro entre arquitectura, arte digital y tecnología, creando experiencias únicas que transforman la percepción de su fachada.
Desde 2023, diversos creadores lo han reimaginado con propuestas innovadoras que han atraído a miles de espectadores. Ese año, Refik Anadol presentó Living Architecture, un mapping que utilizaba datos climáticos en tiempo real para generar patrones visuales dinámicos que reflejaban la naturaleza cambiante de la ciudad. En 2024, Sofía Crespo exploró la biodiversidad a través de la inteligencia artificial con Structures of Being, una obra que proyectaba formas inspiradas en organismos naturales.
Este 2025, Quayola ha presentado Arborescent, una propuesta que transforma la fachada en un paisaje vegetal digital, creando una ilusión de crecimiento y movimiento que fusiona arte y naturaleza. El espectáculo, que se exhibió en febrero, reunió a más de 110.000 espectadores en el Passeig de Gràcia. Su propuesta visual, basada en la simulación del crecimiento de árboles y estructuras vegetales, ofreció una nueva manera de vivir la arquitectura, resaltando el diálogo entre patrimonio e innovación.
Una nueva visita inmersiva
La casa modernista no solo apuesta por la innovación en su fachada, sino que ha revolucionado la manera de visitar el edificio con una experiencia inmersiva única en el mundo. A través de tecnologías como la realidad aumentada, la inteligencia artificial y la proyección volumétrica, invita a sumergirse en el universo de Gaudí mediante los cinco sentidos. Este nuevo recorrido incluye 2.000 m² de espacios inéditos, nuevos relatos en 15 idiomas y una banda sonora interpretada por miembros de la Filarmónica de Berlín.
Entre las propuestas más destacadas se encuentra el Gaudí Dôme, una sala inmersiva con más de 1.000 pantallas que recrea la infancia y las fuentes de inspiración del arquitecto a través de imágenes y sonidos naturales. Además, el Gaudí Cube, obra de Refik Anadol, ofrece la posibilidad de entrar simbólicamente en la mente de Gaudí gracias a un cubo LED de seis caras que proyecta imágenes generadas con inteligencia artificial basadas en sus archivos originales.
Un puente entre generaciones
Con estas innovaciones, la Casa Batlló se ha convertido en un modelo de cómo el patrimonio puede transformarse sin perder su esencia. El mapping, la realidad aumentada y los espacios inmersivos han permitido reinterpretar el modernismo, haciéndolo más accesible y atractivo para nuevas generaciones. Este esfuerzo ha sido reconocido internacionalmente con premios como el Remarkable Venue Award 2021, que la distinguió como el mejor monumento del mundo por encima de iconos como la Torre de Londres y el Duomo de Milán.
Además, el espacio ha demostrado su compromiso con la inclusión y la accesibilidad incorporando a personas neurodivergentes en su equipo de atención al visitante en colaboración con Specialisterne. Esta iniciativa refuerza la vocación de la Casa Batlló de ser un espacio abierto y dinámico, capaz de comunicar su valor histórico mediante experiencias innovadoras.