Las mejores heladerías artesanas de Barcelona

Barcelona cuenta con numerosas heladerías de alta calidad, entre las que destacan referentes indiscutibles como Delacrem o Rocambolesc. También hay pequeños negocios artesanales que apuestan por ingredientes de primera calidad, combinaciones innovadoras y opciones veganas. La sostenibilidad se ha convertido en un aspecto fundamental para estos negocios heladeros, que a lo largo de todo el año ofrecen combinaciones irresistibles. 

Para que las conozcas, te sugerimos un recorrido por cinco heladerías originales que destacan por el uso de ingredientes de alta calidad y procesos naturales. Algunas de ellas se especializan en helados que rinden homenaje a iconos de la cultura popular, mientras que otras adoptan la neurogastronomía y buscan vincular sus helados con recuerdos de la infancia. ¡Descubre la diversidad de sabores que Barcelona tiene para ofrecer en estas heladerías únicas!

Rocambolesc, un mundo de fantasia helada

Ubicada en La Rambla, justo al lado del Gran Teatro del Liceo, la heladería fundada por Jordi Roca y Alejandra Rivas te sumerge en un mundo mágico donde los helados son los protagonistas. Entre los sabores, siempre adaptados a la temporada, destacan opciones como el helado lácteo de yogur y el sorbete de granada y canela. Además, puedes personalizarlos con toppings como el sablé de mantequilla, las explosiones de peta zetas o la confitura de guayaba. 

Mención aparte merecen sus polos, elaborados artesanalmente a partir de moldes 3D exclusivos. Tan divertidos como deliciosos, imitan la máscara de Darth Vader, la nariz del chef Jordi Roca o la mano dorada de Jaime Lannister, entre otros. No te olvides de probar su panet, un irresistible brioche relleno de helado y toppings, frío por dentro y sellado por fuera. Una experiencia única que deleitará tu paladar.

DelaCrem, apuesta por los ingredientes locales

Massimo Pignata, uno de los principales maestros heladeros de la ciudad, ha convertido DelaCrem en una parada imprescindible. Esta heladería, que cuenta con locales en Enric Granados y Passeig Sant Joan, fusiona la tradición italiana con la cultura local y fue la primera en introducir los pozzetti en Barcelona, un mostrador que permite una conservación óptima de su ingrediente estrella. 

Entre sus helados con ingredientes de temporada, destaca el de miel con romero, el de calabaza con dulce de leche y el clásico de avellana tostada del Piemonte, además de sorbetes como el de manzana al horno con canela. Bajo el sello DelaTerra, además, se comprometen a utilizar ingredientes justos y de proximidad. De hecho, su filosofía está muy ligada al movimiento Slow Food, que propone un contacto directo con productores y proveedores locales. 

Recuerda tu infancia en Mamá heladera

Esta heladería, ubicada en el barrio del Poblenou, ofrece una propuesta sumamente peculiar: transformar tus recuerdos de la infancia en helados. Para llevar a cabo este proceso, Irene Iborra, experta en neurogastronomía, te invita a compartir tus memorias a través de un formulario en el sitio web y a relacionarlas con un olor, aroma y un lugar específico. Con base en esta información, crea helados personalizados que te sorprenderán. 

Entre los sabores más impactantes se encuentran el de plastilina y el de bechamel, que fueron algunos de los primeros en ser elaborados. También destacan el sorbete de nube caramelizada con trozos de galleta Chiquilín y el sorbete de membrillo con trocitos de queso manchego. Cada helado está conectado a un recuerdo específico; por ejemplo, el de café con leche y croissant evoca las mañanas de domingo, mientras que el sorbete de pepino con sal rinde homenaje a los veranos en Carrascosa de Haro de una de sus clientas.

Selvatica, los mejores helados veganos

Esta heladería creativa ubicada en el barrio de Gracia, liderada por la chef pastelera Natalia Ramírez, tiene como misión permitir que personas con diferentes dietas o intolerancias disfruten de los helados de la misma manera que los demás. Por esta razón, ofrecen una amplia variedad de opciones veganas, recomendadas incluso para aquellos que no siguen esta dieta. Además, la carta se renueva constantemente según la temporada. 

Con una oferta de alrededor de veinte sabores diferentes, muchos de ellos elaborados con menos azúcar de lo habitual, se destacan superventas como el de avellana, el de fresa con guanábana, el de piña con tamarindo y chile chipotle, así como el de queso San Simón y orujo, o los helados veganos de horchata y vainilla. Estas recetas no temen incorporar especias, texturas crujientes y frutas exóticas, demostrando que todavía hay un vasto mundo heladero por descubrir.

Sabores sin aditivos en Cloud

El maestro heladero Maurizio Lunardi se enamoró de Barcelona y decidió plasmar su pasión por los helados en una tienda en el barrio de Gracia. En Cloud, ha importado la misma filosofía que caracteriza a sus reputadas heladerías en Italia: apuesta por la materia prima de calidad, elaboración artesanal y la presencia de sabores originales, como el de cerveza o umami. 

Cada visita a Cloud es una sorpresa, ya que los helados se elaboran diariamente de manera artesanal, y no todos los sabores están disponibles todos los días. Las creaciones son, por tanto, originales y únicas, a veces irrepetibles. Sin embargo, los sabores tradicionales, que también ocupan una parte significativa del mostrador, suelen estar disponibles de manera habitual. Entre ellos, destaca specialmente el sorbete de chocolate negro y las versiones con pistacho de Bronte, Sicilia y Irán. Irresistibles.